jueves, 10 de noviembre de 2011

Todas las mañanas me levanto con mucho animo, creyendo realmente que ahora si lo lograre.
Al pasar las horas del día mi esperanza se va desvaneciendo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Ahí estoy yo, que te amaba   Ahí estoy yo, que te miraba
Ahí estoy yo, que te quería   Ahí estoy yo, que te perdí
Ahí estás tú, que me amaste   Ahí estás tú, que me mirabas
Ahí estás tú, que me destruiste   Ahí estás tú, que me robaste
Ahí estás tú, que me mataste

Ni 7 mil años de felicidad pueden justificar 7 días de depresión.

Por un momento imagine que todas esas hermosas palabras y corazones eran para mi, si... sólo para mi.
Siempre quise ser tu tipo de chica, la chica que no debías de ocultar, la que te hiciera reír por horas, la que sin importar lo que haya hecho tú la perdones tras de darte un abrazo y un beso.
Siempre supe el tipo de persona que era, no me importo...
¿Éso es amor o estupidez? Lo que si sé es que sin ti ya no volví a ser yo.
Pase mis días repasando cada uno de los suceso a tu lado, aveces llegaba a pensar que 
todo eso nunca sucedió pero esa sonrisita en mi rostro que se producía decía lo contrario, fue
testigo de todo eso, de como perdí mi cordura.
Extraño ser tu perro fiel, que me tires al piso y me levantes cuando así lo desees. 
Algún día regresaras y trataras de recordar sin éxito el porque te fuiste.
¿Qué demonios me pasa? ¿tan maldita débil soy? ¿No puedo durar ni unas malditas horas?
He soportado miles de cosas, también puedo con esto.
Hoy 3 de Noviembre del 2011 me comprometo realmente.

Un desgarro de alma interior...

Lamentos.

Sentía un nudo en la garganta, la soledad emergía de cada poro de mi piel. Me sentí abrumada, la melodía de destrucción era cada vez más cercana.
Me puse a llorar y gritar retorciéndome ante el espejo. Después de buscar algo de ayuda y no
encontrarla, cuando al fin iba a ser escuchada no tuve ánimos de hablar.
No quiero agobiar a nadie con mis problemas y mucho menos hacerme dependiente, así que
comí y comí, el resto es historia...


Tiene anemia de besos, tiene cáncer de olvido y por si 
fuera poco tiene ganas de morir. 

Ana.

La única que se queda cuando todos se van, aunque aveces te ruegue que se marches no lo haces
porque sabes que te necesito más yo a ti, que tú a mi.
Me ofrece su sonrisa llena de falsos contactos, tú eres la enfermedad y el antídoto. 
Lágrimas, lluvia de lamentos, cada vez que estoy enfrente del espejo, creí que te perdía pero 
siempre estabas ahí.
Me bebí la razón y me fumé el corazón ¿Podría tener yo algo de ese exceso de amor?
Estoy tan enferma... que creo que me enamore de ti, poco a poco todos mis principios se van.
Mi pensamiento vuela libre en sueños lejos de donde estoy en las profundidades del infierno, me
levantaré, sobre una jaula dorada mi espíritu volara.

Obstinada y exigente.



Todo tiene un límite, yo rebase el tuyo y lo volvería hacer.
Esta vez no seria el límite de tu paciencia, sería el límite de amor, te haría que amaras como nunca lo habías hecho, hasta llegar al punto que te dejaras de amarte a ti mismo para darme todo eso a mí, es algo trillado… Pero nada me impide imaginarlo.~
 ¿Saldrias perdiendo o ganando?

Cuerpos que gritan.

Siempre he tenido la creencia que atrás de cada cuerpo hay una gran historia.
Hay personas que se consuelan con comida, aún recuerdo la primera vez que lo hice.
Tenía 7 años al ser ridiculizada ante mis compañeros de clase, mis lagrimas se hicieron brotar y huí a esconderme abajo del escritorio de la maestra mientras comía una torta, no quería que nadie viera lo patética que era, creo que por eso actualmente paso tanto tiempo encerrada en mi cuarto.
Aún soy una oruga esperando la metamorfosis~

Cuerpos huesudos, esos también tienen una historia y yo, yo aún sido en el desarrollo de ella.
La gente ve está practica como un acto de desamor pero yo lo veo como arte y vaya que lo es.
El hecho de sincronizar cuerpo y alma me apasiona, no muchas personas lo logran...
Aveces dudo de lograrlo pero siempre se produce un momento patético pero agradable en el
que pienso que mis sueños se pueden hacer realidad.
La diferencia de todas aquellas veces es que ahora realmente si lo deseo.


Tan macabremente incompetente...

Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas.


Quiero que me odies para que siempre me recuerdes. Quiero que tu cuerpo se llene de sensaciones y recorra cada centímetro de el como un frio veneno. Al oler, escuchar, tocar, saborear algo que realaciones conmigo o con tan solo el simple hecho de que alguien pronuncie mi nombre.


Todo lo que perdemos vuelve a nosotros pero aveces no en la forma en que deseamos~

Symphony


Pensé que me derrumbaría, que me desarmaría, pero sigo de pie, o de rodillas pero sigo acá. Puedo sentir como mi pecho se hunde y se expande cuando respiro, a veces un poco agitada cuando me desespero y cuando lloro creyendo que no puedo. Desterrada de mis propias tierras, en un territorio totalmente desconocido para mi, me levanto, y vuelo. Vuelo lejos de los problemas, lejos de todo aquello que me hiere y se encapricha en tirarme abajo. Dicen que no podré con todo pero puedo sentir que algo se asoma, que el amor me rescata, que de a poco uno puede llegar alto y puedes sentirte libre estando atada, porque hay cosas que ellos no pueden controlar, hay esperanzas que ellos no pueden destruir, hay amores que no pueden separar o detener.

M.

Recuerdo cómo quisiste arreglar mi vida, unir los pedazos, reconstruir todo un rompecabezas, un libro que hablaba de historias de una chica sufrida y aún así, sostenerla, sostenerte de mi, con fuerza, con miedo a fracasar. Recuerdo tu decepción...Recuerdo cómo sonó tu voz, cómo me decías sumisamente y con otras palabras que cubrian tu dolor de finalmente dejarlo ir, sonaron como un 'perdóname, no puedo con esto'. No pude decirte nada, suplicarte, no pude, no articulé, y en los pequeños intervalos en que susurrabas, sentía que mi corazón se detenía, esperando el momento en que la comunicación se cortase. No pude explicarte, no me alcazaron las palabras, quizás dije cosas que no debí decir y silencié otras importantes a cambio. Me tomó tiempo, mucho, más del esperado pensar que no fallaste. Que quizás, esas piezas rotas nunca podrán unirse y no es tu culpa ni la mía, así es la vida. Quizás soy sólo un caso perdido, una persona por la que no vale la pena jugarse o gastarse. Pero tu más que nadie debes saber que probablemente esto es lo mejor para ti, quiero lo mejor para ti, probablemente no soy lo mejor para ti. Trate con todas mis fuerzas de arreglarlo, y termine con tantas heridas que apenas puedo curarlas, debo de haber sostenido tu mano demasiado fuerte que no tuviste lo necesario para luhcar, quizás necesitabas más tiempo para sanar tus propias heridas. Quizás, nunca puedes realmente arreglar un corazón. 

Antes que el telón baje y la obre termine sin aplausos.

Mi corazón se aceleró, la angustia se desbordo. 
¿Cómo había llegado a tal punto? No podía salir sin mi faja, ella se había convertido en mi capa de protección aunque no ayudara de mucho ya que mi gordura era notable aún así. Me abochornaba terriblemente cunado las personas notaban mi pequeño secretito que ocultaba bajo mi ropa.
Un 17 de Junio del 2011, me vi acabada... estaba acabada.
Las penas amorosas pueden transformar a la gente en moustros de tristeza.
Mi cuerpo se derretía en la cama, sólo me alimentaba de recuerdos y tristeza.
No sabían tan mal, me daban más de lo que me quitaban.
Ahí, en ese preciso momento donde me enamore de ti y tú de mi.