lunes, 19 de diciembre de 2011

Destellos.

La amarga sensación de que no eres lo suficiente bueno para el mundo después de un insulto.
Hoy al mirarme al espejo no me gusto para nada lo que vi, era gorda y fea.
¿En qué maldito momento me descuide tanto?
Esa chica no paraba de insistir que parara, que parara de hacerme daño.
Cuando estuvo enfrente a mi llorando, me sentí la persona más egoísta del mundo así que 
accedí a parar, sólo por verla sonreír.
pero ahora tengo otras ideas.

Y si tú quieres, tu hazlo, no dejes que otras personas piensen por ti, o te digan lo contrario, NUNCA, permitas eso.Tú quieres, tú luchas y TÚ PUEDES.

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